Agosto 8 de 2918 Libro # 4 de Pequeñas Crónicas y Relatos Intrascendentes ANA DE LUTO Vino al mundo a las cinco de la mañana de un domingo, lo cual permitió que junto a su madre y la partera también se encontrara su padre, que apenas descansaba ese día, mientras el resto del tiempo lo pasaba en el monte atendiendo los cultivos desde las cuatro de la madrugada hasta las cinco o seis de la tarde. Pero el cansancio de todo un día de labores bajo los candentes rayos del sol, no eran óbice para que reposara y retozara con su mujer casi hasta la medianoche. Por eso, en los siete años de convivencia habían engendrado seis hijos, cuatro hombrecitos y dos mujercitas. Hasta el día en que cumplió diez años, Ana había sido una niña feliz, dedicada la mayor parte del tiempo, luego de ayudar a su madre en diversos quehaceres propios de la casa y para su edad, a los juegos infantiles con su hermana, Teresa, y sus cuatro hermanos, que se separaban a los doce años, para enrolarse con su padr...